La Municipalidad Provincial de Piura es un verdadero caos, y no solo de cara al exterior sino también internamente, especialmente con el personal que labora en las diferentes áreas. Ayer nuevamente, dos inspectores ambientales hicieron noticia al pedir una coima de 200 soles al dueño de un local.

El tema sucede a pocos días que otros dos inspectores de transportes fueran motivo de críticas, luego que se les descubriera pidiéndole 40 soles a un mototaxista.

Sin embargo, el problema va más allá de estos cuatro hechos, puesto que según lo declarado por el gerente municipal edil, existen hasta 30 casos de trabajadores que han sido descubiertos en presuntas tratativas de cobros indebidos y coimas; de estos 30 todos siguen laborando en la comuna.

La excusa de los funcionarios es que existe un problema legal con la Ley Servir que les impide destituirlos sin el debido proceso y la sentencia correspondiente. Y si en caso, procedieran a realizar el debido proceso administrativo y se les suspendiera de sus labores, podrían ser reincorporados y la comuna obligada a cancelarles por el tiempo que duró la amonestación.

Definitivamente, estos casos deberían ser revisados más a profundidad y sobre todo las normas modificadas, puesto que existiendo pruebas lo suficientemente evidentes como vídeos; la Municipalidad debería actuar inmediatamente, porque de lo contrario se está permitiendo que la corrupción siga creciendo sin nisiquiera aplicar sanciones. Un claro ejemplo, es el de la Banda de Fiscalizadores, donde supuestamente el líder y exjefe de Fiscalización se encuentra prófugo.

Karina Miranda

Karina Miranda