La clase política no deja de sorprendernos, pues a tan solo horas de las Elecciones lo más cuerdo sería que todos sus actos estuvieran enfocados en generar más votos y cautivar a un electorado cada vez más indeciso; sin embargo, algunos parece que quisieran lo contrario. El caso más reciente, es el de la joven candidata a consejera por la provincia de Ayabaca y por el partido Región Para Todos.

Es lamentable que una persona que tenga intenciones de representarnos se haya involucrado en un acto tan bochornoso como es protagonizar una gresca y liarse a golpes hasta el punto de llegar a ser detenida por la Policía en la Comisaría de Los Algarrobos. Sin embargo, no es el único hecho que descalifica cada vez más a los postulantes. En los últimos días también dos candidatos al Gobierno Regional se han lanzado adjetivos calificativos de todo calibre, acusándose de ladrones, corruptos e incapaces. Por otro lado, capturan a la seguridad de un candidato con armas, sin tener licencia, y peor aún serían de un policía. Mientras que por redes sociales los ‘ayayeros’, que sabemos buscan asegurarse un empleo en una posible gestión, atacan a los candidatos de turno de forma vulgar y hasta matonesca.

Esto es lo que hay, en esto se han convertido hoy en día las campañas políticas; y estos son los candidatos que tenemos. Representantes de partidos y movimientos que han sido, reclutados por los líderes políticos de nuestra región, y que aparentemente los criterios de elección no van más allá de ser amigos, allegados o tener la capacidad económica para aportar en el financiamiento de la campaña. Urge una transformación y renovación de cuadros políticos, una vision mucho más disciplinaria, profesional y de servicio al pueblo, lamentablemente si seguimos como estamos difícilmente las cosas mejoren y por el contrario en cada contienda el nivel de disputa decaerá aún más.

Karina Miranda

Karina Miranda