Terminaron los discursos de campaña donde los candidatos pregonaban que deseaban llegar al sillón municipal o regional para servir al pueblo, para dar solución a los álgidos problemas que los aqueja; nada más falso, pues la cruda realidad es que lo único que estos señores buscan es su beneficio personal a costa del pueblo.

La prueba más palpable la acaban de dar los regidores de la Municipalidad Distrital de Castilla, que lo primero que han hecho es aumentarse las dietas y el sueldo del alcalde, respectivamente, pese a la situación de “bancarrota” en que ha recibido la comuna, según propias palabras del alcalde.

Pero nada de eso importa para ellos, y de la manera más cínica y descarada, ahora pretenden justificar su angurria, señalando que es un aumento salarial comprensible que les “permita trabajar de manera comprometida”.

Claro está que no les importa que el distrito esté invadido de basura, pues eso debió ser su prioridad para exigir que los funcionarios hagan su trabajo y no pongan en riesgo a la población de contraer decenas de enfermedades por la basura regada en las calles; pero no, lo que pensaron primero fue en su beneficio particular.

Esperamos que los castellanos se mantengan vigilantes y que como dicen que ahora ‘trabajarán con compromiso’ realmente lo hagan y cumplan con su función de regidores para mejorar el distrito y atender los múltiples problemas que aquejan a la población y que exigen ser atendidos ya.

Karina Miranda

Karina Miranda