Residentes de las zonas más vulnerables han recibido órdenes de evacuar sus viviendas en las costas de Virginia, Carolina del Norte y del Sur, a medida que se aproxima el huracán Florence, que podría alcanzar la máxima categoría en la escala Saffir-Simpson a su llegada a la costa este de Estados Unidos.

Las potentes marejadas provocadas por la tormenta y los fuertes vientos plantearán “amenazas mortales”, así como graves riesgos de inundación que han obligado a las autoridades a desplegar ya medidas de emergencia.

Se pronostica que las ondas más lejanas de la gran tormenta toquen tierra a última hora del miércoles en una zona costera que ya ha sufrido un severo aumento del nivel del mar, y luego el ciclón serpenteará durante el jueves, viernes y sábado, anegando varios estados y desencadenando inundaciones potencialmente mortales.