El diario The New York Times puso al descubierto que el gobierno de Donald Trump evaluó un golpe de Estado contra Nicolás Maduro para lo cual funcionarios anónimos y un excomandante militar venezolano llegaron a reunirse hasta en tres oportunidades, pero sin lograr que se ejecute el plan para derrocar al mandatario.

Según la información, los golpistas querían apoyo logístico de Estados Unidos, pero nunca lo obtuvieron.

A través de un comunicado, la Casa Blanca no negó la existencia de tales conversaciones, solo se limitó a señalar que es importante “entablar diálogo con todos los venezolanos que desean la democracia” para “llevar un cambio positivo a un país que ha sufrido mucho bajo Maduro”, según el comunicado citado por el periódico.

El gobierno venezolano expresó su repudio por “los planes de intervención y apoyo a conspiraciones militares del gobierno de los Estados Unidos”.