El número de víctimas mortales en España por la ola de calor se elevó a nueve, indicaron ayer autoridades, tras casi una semana de temperaturas extremas.

Un hombre de 66 años fallecido el 2 de agosto en la región suroccidental de Extremadura, fronteriza con Portugal. Murió efectivamente de un golpe de calor, confirmó ayer a la AFP un portavoz del departamento de Salud.

Una mujer de 75 años falleció dos días más tarde por la misma razón, acotó el portavoz.

Estos dos casos llevaron a nueve el total de personas muertas como consecuencia directa de la ola de calor en una semana.