Los vecinos castellanos ya no solo se quejan por la avalancha de robos al paso, cogoteos, arrebatos y hurtos por sus calles, sino que ahora se mantienen alerta por las rivalidades entre familias y grupos de vecinos que han desatado una ola de venganza y sangre que no tiene cuándo parar.

En los últimos años, varios son los crímenes que se han registrado por rencillas entre clanes familiares, quienes no encuentran mejor manera de hacer prevalecer su supuesto dominio que matando y causando zozobra, ya sea a balazos, palos, piedras o lo que encuentren a la mano.

Hace algún tiempo, el asesinato de la tía Flor, desató toda una barbarie cobrando vidas y enlutando familias.

Los escenarios para las pugnas por tierras y cupos en obras se discuten y negocian a vista y paciencia de todo el mundo; bares de dudosa reputación, cevicherías, o en las mismas calles del distrito.

Campo Polo, Chiclayito, El Indio y 4 de Mayo se han convertido en tierra de nadie, donde los vecinos viven atemorizados y no se atreven a denunciar las barbaridades que ocurren frecuentemente.

Ahora, tras el crimen de la hermana de la dirigente vecinal apodada ‘La Loca Lily’, la familia ha jurado venganza, y es casi un hecho que la cacería que se desatará podría traer más balas y muertes.

Esperemos que tras estos sucesos, la Policía trate de imponer el orden y brinde seguridad sobre todo a los vecinos, puesto que si las familias en disputa quieren acabar con su dolor a costa de la muerte, no tienen por qué arrastrar también vidas inocentes, como sucedió con el cantante apodado ‘Cuevita’, quien nada tenía que ver en el problema.