La reducción del personal en la Municipalidad Provincial de Piura le está pasando ‘factura’ a los piuranos, no solo por el caos que se sigue evidenciando en el Complejo de Mercados o en las calles céntricas de la ciudad, ante la falta de fiscalización; sino también por la situación del transporte informal que se sigue imponiendo y sigue en aumento ante la falta de inspectores.

Quienes están sacando provecho de esta situación son los motociclistas que se siguen apoderando de las esquinas de las calles céntricas del Cercado de Piura para improvisar sus paraderos al paso a vista y paciencia de todos.

Lo más preocupante es que tras la culminación de los contratos de 100 municipales, desde mayo pasado, la Seguridad Ciudadana también se ha visto afectada dado que ante el déficit de serenos no están saliendo a patrullar la totalidad de las camionetas ni las unidades motorizadas.

Y lo que es peor aún, el Sistema de Videovigilancia también está siendo monitoreado por unos cuantos serenos, por lo que algunos equipos permanecen apagados pese a ser una herramienta útil y necesaria para la Policía para registrar alguna prueba delictiva.

Durante la campaña electoral, el hoy alcalde de Piura, Óscar Miranda Martino aseguró que la Seguridad Ciudadana, la reforma del transporte público y el reordenamiento del Complejo de Mercados serían su prioridad; sin embargo, ya está por concluir su gestión y es evidente que el caos y la informalidad se han impuesto sobre un plan de gobierno que parece haber quedado solo en el papel.

Karina Miranda

Karina Miranda