De un total de 70 ordenanzas, siete de los ocho regidores que hoy en día postulan para seguir en el cargo y otros a la alcaldía, tienen escasa y hasta nula producción legislativa. Muestra clara y fehaciente de su poco interés por promover el desarrollo de la región, teniendo en cuenta que la función principal de un concejal es proponer proyectos de ordenanzas y acuerdos municipales.

Parece que los regidores, intentan hoy en día justificar sus dietas a través de la crítica a la gestión actual, mientras que los oficialistas simplemente pasan desapercibidos y a muchos incluso ni siquiera se les conoce cuál es su timbre de voz. Es vergonzoso, que habiendo tenido un pobre ejercicio en sus cargos ahora pretendan seguir siendo parte de gestiones improductivas, y mucho más cuestionable que algunos partidos o movimientos políticos no hagan una evaluación de sus posibles candidatos y simplemente busquen llenar sus listas o incrementar los recursos monetarios para cubrir los gastos de campaña.

La función legislativa ha pasado a ser solo la parte teórica del oficio del concejal, pues si bien es cierto muchos han hecho noticia y han salido a diario en los medios, solo lo han hecho para criticar, cuestionar y denunciar hechos que son proporcionados por los entes de Control. Es decir solo piden y se les da, llaman a los medios y con una verborrea florida lanzan calificativos a diestra y siniestra. ¿Es buena la labor de fiscalización, es importante en una gestión? Sí, pero no es todo, pues esto evidencia una falta de ideas, de propuestas y de interés por el desarrollo de la región. Lo más seguro es que cuando estos candidatos vuelvan a ejercer el cargo o si es que llegan a ser alcaldes su accionar sea el mismo. ¿Estamos para repetir la historia?

Karina Miranda

Karina Miranda