Cuando un niño ingresa a una sesión de robótica se encuentra tan entretenido que no quiere salir. Y es que la robótica no es solamente un juego, sino que le despierta una serie de habilidades y estimula la capacidad de concentración, explicó el instructor de robótica Enrique Villegas Lozada.


A través del robot “Boost” que se activa vía bluetooth, se capta la atención de los niños porque puede convertirse en un bebé al que se le da el biberón o en un gato que maúlla o adquirir forma de guitarra o auto. Es un robot que puede decir más de 100 frases que trae incorporadas o emitir música.
Y como jugando aprenden matemática, como multiplicaciones, física: palancas, velocidad, etc. Mediante una aplicación de forma táctil, se puede programar a través de íconos y se le crean circuitos para ir buscando soluciones. Esto les abre el camino para que en el futuro puedan programar.


Estimula la autoestima
Las sesiones de robótica tienen un tapete de entrenamiento para darle retos al niño y mediante pasos y flechas en la pantalla de una Tablet llega al objetivo o destino. Y si algo falla se hace la retroalimentación. Esto hace que el niño que sale airoso al cumplir la meta eleve su autoestima.
Une a la familia
La robótica es un juego que une a la familia porque pueden intervenir todos los miembros en los momentos de esparcimiento, dando cada uno su aporte para encontrar soluciones. Así, la robótica fomenta la integración, el trabajo en equipo y el aprendizaje de cada uno de los participantes.
Facilita la estimulación temprana
Mediante las piezas Lego, que tienen 60 años de creación, los niños de tres y cuatro años aprenden a contar, a hacer secuencias, estimulan la coordinación y psicomotricidad fina.

De la ciencia ficción a la realidad

Hasta hace un par de años parecía increíble poder tener el control de la casa y de las cosas en nuestras manos. Y es que la tecnología ha hecho esto posible. Hoy, muchas cosas están preparadas para ser adquiridas mediante herramientas tecnológicas y aplicaciones en el celular.
Cuando veíamos en las películas de ciencia ficción cosas sorprendentes, como ponerle seguro a la casa desde otro lugar o encender las luces, anhelábamos quizá que pudiera ser parte de nuestra realidad y que todas esas facilidades pudieran formar parte de nuestra vida.

¡Hoy todo eso es posible!. Un refrigerador puede indicar que ya no hay yogurt en su puerta y este puede ser traído directamente desde el supermercado. Desde el tocador se puede advertir a la perfumería que el lápiz labial está por terminarse y ser repuesto en su momento.
Esto se produce debido a sensores que se colocan en los productos y a la comunicación de dispositivos. Esta nueva tecnología se conoce como el Internet de las cosas, y aunque con algo de retraso, llegará el momento en que Piura no será ajena a estas innovaciones, haciendo interactivos los objetos de la vida cotidiana.