Un sicario que descendió de una motocicleta para disparar diez veces dentro de un inmueble con la intención de asesinar a un sujeto, casi le quita la vida a un adolescente de 17 años, así como dos niños de tres años que se encontraban en el interior de la casa. El objetivo tiene antecedentes por diversos delitos ocurridos en diferentes fechas y lugares de la provincia.

El sangriento episodio que pudo enlutar a tres familias sucedió al anochecer del último miércoles en la sala de la vivienda situada en la transversal Manuel Orbegozo, Mz. ‘F’, Lt. 22, en el asentamiento Nueve de Octubre, lugar donde en horas de la noche se expende comida rápida al paso.

Narran los testigos que dos sujetos encascados en el frontis del predio estacionaron la motocicleta en la que llegaron, para luego el pasajero descender raudamente y desde la puerta apretó el gatillo de una pistola para descargar alrededor de diez tiros por lo que atemorizó a todo el vecindario.

El ‘blanco’ era José Antonio Rodríguez Balcázar (32), el mismo que cenaba en la misma mesa junto a F.J.J.A. (17). Ambos, fueron sorprendidos por los asesinos a sueldo. El primero de ellos protegió a dos inocentes niños que circunstancialmente jugaban en ese ambiente de la casa.

GATILLERO INEXPERTO

Afortunadamente, el gatillero no fue del todo experto dado que los proyectiles apenas hirieron en la mano derecha a quien actualmente es postulante a la escuela policial, mientras que a Rodríguez algunos disparos le causaron lesiones superficiales en la pierna y el brazo derecho.

Consumado el atentado, los bandoleros escaparon del lugar a bordo del vehículo de color negro sin dirección conocida. Minutos después, el jovenzuelo fue evacuado por familiares al Hospital de Apoyo II, en tanto que ‘el objetivo’ también hizo lo propio, pero por su cuenta.

Se dice que Rodríguez llegó hace una semana para radicar en el segundo piso del inmueble. Todo apunta que se trataría de un ajuste de cuentas.