Han pasado casi dos años y medio desde el desastre que provocó el Niño Costero, y la Reconstrucción sigue a paso de tortuga, no solo en Piura sino en todo el norte del país.

Así lo evidencia el hecho de que se haya ejecutado solo el 14.3% del presupuesto para reconstruir el norte; algo realmente cuestionable e inaceptable para un presidente que cada vez que viene a Piura, no se cansa de pregonar que pisarán el acelerador para la reconstrucción, pero las cifras y los hechos dicen todo lo contrario.

Los cinco ministerios involucrados en la ejecución registran una ejecución también bastante baja frente a los gobiernos locales.

Este año ya está finalizando y es poco lo que se ha podido avanzar, luego de que después de dos años que se dieran cuenta que Lima no podía centralizar todo y designaron las unidades ejecutoras en los gobiernos municipales; sin embargo, los alcaldes tampoco han podido avanzar mucho y ahora que se anuncia lluvias, lo más probable es que nuevamente nos encuentre igual o en peores condiciones.

De ahí la necesidad de que las autoridades regionales y locales ejerzan una mayor exigencia al Gobierno Central para que se cumpla con transferir los fondos de manera oportuna.

Por ejemplo, muchos municipios ya han remitido sus proyectos, pero el dinero no llega.

Pero no solo el dinero para la Reconstrucción, sino también las partidas de dinero al sector Salud para equipar los establecimientos y atender los programas contra las enfermedades que a raíz de los eventos lluviosos se han hecho ya endémicos como el dengue, la chikungunya y que de volver a presentarse un fenómeno, volverían a poner en riesgo la vida y la salud de las personas.

Karina Miranda

Karina Miranda