El nuevo jefe de la Macrorregión policial de Piura y Tumbes asumió ayer sus funciones logrando la rápida detención del feminicida de la joven madre de Chulucanas que se convirtió en una víctima más de la violencia contra la mujer. Sin duda, una ardua labor le espera al flamante jefe policial que no solo debe lidiar contra la violencia en todas sus formas, sino contra la delincuencia organizada que lamentablemente cada día aumenta y mantiene en constante zozobra a la población.

Si bien no podemos negar los esfuerzos realizados por la Policía Nacional en nuestra región; sin embargo, todo ello resulta insuficiente debido al preocupante crecimiento de la delincuencia, sobre todo del sicariato que está detrás de las obras de Construcción Civil, donde los delincuentes no solo extorsionan o llegan a amenazar las obras públicas sino que lo hacen hasta con las pequeñas construcciones que realizan los vecinos en sus viviendas.

A ello, se suma la presencia de bandas que no solo están integradas por hampones de la zona, sino de otras regiones del norte como chiclayanos y trujillanos, a los que también se han sumado los extranjeros que siguen ingresando de manera ilegal por la frontera con Ecuador, dada la falta de puestos de control migratorio en zonas de la sierra piurana que tienen frontera con el vecino país.

De ahí que al nuevo jefe policial le espera un gran reto, sobre todo ahora que se tiene programado reiniciar las obras de la reconstrucción en toda la región, las cuales se presentan “atractivas” para los extorsionadores de obras, que si no se les combate de manera frontal, pondrían muchas obras en riesgo.

Karina Miranda

Karina Miranda