El Barrio Sur es una de las zonas de Piura que hasta el año pasado no se encontraba incluida en el Mapa de Peligros; sin embargo, hoy en día se ha convertido en una zona roja, donde los arrebatadores abundan, los robacasas mantienen en zozobra a los vecinos y hasta la microcomercialización de droga se ha apoderado de sus calles poniendo en riesgo a los vecinos.

Es decir, la delincuencia se propaga cada vez más, y aunque según las autoridades, las zonas delictivas han disminuido, pues el año pasado eran 160 y ahora ‘solo son 118’, la realidad es que el número no permite mantener la calma ni salir a las calles con total tranquilidad, pues ni siquiera en sus casas los vecinos se sienten seguros.

Es por ello que es necesario que la Policía en conjunto con el Serenazgo y los vecinos le den prioridad a todas aquellas zonas que se ven amenazadas por bandas y delincuencia común como es el caso también de Pachitea y los alrededores del Mercado.

Es muy importante que los mismos vecinos también se organicen y comiencen a resguardarse ellos mismos con los grupos de vecinos vigilantes o con una red de comunicación telefónica que les permita alertar sobre la presencia de sospechosos merodeando las calles.

Asimismo, y en esto estamos de acuerdo, los jefes y altos mandos policiales deben hacer entender a sus subalternos, sobre todo a quienes están realizando patrullaje a pie, que es necesario estar atentos a lo que sucede a nuestro alrededor, pues muchos de ellos desatienden su labor por estar pendientes del celular o hablando por teléfono.

Karina Miranda

Karina Miranda