Han pasado dos años y resulta indignante que aún existan 193 colegios a la espera de ser reconstruidos. Nos encontramos a puertas de finalizar el mes de enero y todos sabemos que las clases se reinician en marzo, ¿cómo es entonces que las autoridades, y sobre todo los miembros de la ARCC piensan hacer para que los miles de niños que iniciarán el año en estos centros educativos estudien en las condiciones necesarias o por lo menos dignas para ellos.

Es inconcebible, que nuestro sistema público sea tan ineficiente, y que hayan dejado pasar más de 700 días y hasta la fecha solo existen expedientes técnicos; y esto que se abreviaron algunos trámites para así conseguir acelerar las obras. Lamentablemente la forma de trabajar no ha sido la mejor.

Ni bien pasó el trágico suceso del desborde se debieron establecer prioridades y una de ellas eran obviamente los centros educativos, no solo porque los niños necesitan estudiar en ambientes cómodos y apropiados, sino porque existen miles de enfermedades que los amenazan en los primeros meses del año a consecuencia del calor, y sobre todo porque son instalaciones que se encuentran en una situación peligrosa, es decir la vida de los menores se encuentra en riesgo. Soluciones:

Seguramente optarán por reasignarlos a otros colegios; en otros casos recurrirán a las aulas pre fabricadas, que por cierto con estas altas temperaturas difícilmente los niños podrán estudiar cómodamente. Ojalá las nuevas autoridades dejen de lado ya las contemplaciones y exijan al Gobierno mayor compromiso, sobre todo con aquellas obras que urgen en Piura.

Karina Miranda

Karina Miranda