No solo los docentes se sienten burlados por el actual gobernador regional, sino que también lo están los médicos, los agricultores y hasta los pescadores, pues nunca como antes habían encontrado tanta indiferencia y desidia junta.

Dos sectores claves como Educación y Salud están a la deriva, y de los sectores que mueven la economía de la región, ni se diga. Están totalmente olvidados.

Si hablamos de los docentes, hasta ahora siguen esperando por el prometido pago del 30% de preparación de clases, una incumplida promesa de campaña por la que los profesores ya amenazan con acatar una huelga indefinida que pondría en riesgo el Año Escolar.

Los médicos también van por el mismo camino, de seguir con el colapso de los hospitales que atienden de milagro.

Otro de los sectores que clama por atención urgente es el agro, donde los pequeños productores de arroz, algodón, maíz y otros se encuentran sumamente preocupados porque hasta ahora no encuentran ningún apoyo del ente regional y siguen sembrando a pérdida como ha sucedido con el arroz, y el mismo destino parece esperarle al algodón.

De los pescadores, en todo el litoral, las embarcaciones arrastreras hacen lo que quieren sin que los entes encargados hagan algo por solucionar esa problemática.

Todo ello, en medio de una gestión regional que a ocho meses de haber asumido sigue sin un norte, con funcionarios cuestionados que no son garantía de nada.

Basta de desidia, la región no está para andar regalando pescado, ni para pagar favores políticos; los problemas de la región requieren de urgente atención, no esperemos que el malestar general de todos estos sectores derive en protestas que son inconvenientes para el desarrollo de la región.

Karina Miranda

Karina Miranda