Probablemente hoy recién se haya restablecido en todo Piura el servicio de agua, pero mientras la escasez duró, ni siquiera por un tema de responsabilidad las personas dejaron de colocar en las calles las piscinas inflables y utilizar la poca agua que caía de los caños de los parques o en algunas conexiones subterráneas para regar jardines y hasta humedecer veredas.

Hecho que fue criticado por los vecinos, quienes además se quejaron de aquellos adolescentes que con pistolas y baldecitos en mano, ya salen a amedrentar a las jovencitas con mojarlas cuando los carnavales ni siquiera han empezado. Como vemos la falta de compromiso y responsabilidad de los mismos piuranos, hace que mientras algunos cuidan al mínimo las pocas gotas que caen de los caños, otros la desperdician sin control alguno. Es aquí donde creemos que falta una entidad que pueda establecer una autoridad imponente que incluso lleve a las sanciones y multas, pues están jugando con la salud de los usuarios. Y no solo los mismos piuranos que malgastan el agua, sino también la misma EPS Grau, que lamentablemente ha tenido un Plan de Contingencia bastante cuestionable y deficiente; pero sobre todo que se ha convertido en una amenaza a la salud de los ciudadanos.

La Diresa por lo menos ya se pronunció e hizo un llamado de atención a la entidad prestadora del servicio, pues con este plan de contingencia nos tiene a expensas de un brote de cólera o dengue. Afortunadamente se han comprometido a reponer el servicio hoy, pero es evidente que ha faltado un trabajo previo de programación.

Karina Miranda

Karina Miranda