Una terrible noticia horrorizó a los vecinos de la zona rural de Colliguay, de la comuna de Quilpué, en Valparaíso, Chile. Los padres -pertenecientes a una secta- del menor identificado como Jesús Castillo Guerra, de apenas dos días de nacido, decidieron quemar vivo a su pequeño heredero, con la única intensión de así salvar el mundo.

El padre se suicidó en nuestro país cuando era perseguido por la policía. La madre se encontraba prófuga hasta este martes, que la policía chilena dio con su paradero y su posterior captura.

La Policía de Investigaciones de Chile informó este marte de la detención de Natalia Guerra, integrante de la secta de «Antares de la luz. Natalia Guerra había sido condenada en el 2017 por parricidio, debido a que el menor era su hijo. Otras seis personas involucradas fueron condenadas por homicidio calificado.

Si bien la condena fue anunciada, la mujer no fue detenida hasta el día de hoy, martes, que fue hallada en Talagante, capital de la provincia homónima de la Región Metropolitana de Santiago.

El asesinato

Los hechos recién se conocieron en abril del 2003. Según se desprenden de las investigaciones realizadas por las autoridades chilenas, la pareja de padres, junto a otro grupo de seguidores de  la secta de «Antares de la luz» amarraron a su bebé de dos días de nacido a un trozo de madera y lo quemaron, en un ritual que el mismo padre del menor, Ramón Castillo Gaete, organizó como líder.

El incomprensible accionar del padre líder de la secta, «Antares de la luz«, habría tenido como objetivo salvar al mundo de un apocalipsis pronosticado para el 21 de diciembre de 2012. El evento se realizó en completo hermetismo, siendo los miembros de la secta los únicos testigos del macabro asesinato.

Pasados los días de la cruel muerte del menor de dos días de nacido, algunos miembros de la secta se alejaron de esta. Posteriormente, llegó un mensaje a la oficina de la Policía de Investigaciones (PDI) informando sobre el cruel suceso. Fue entonces que las investigaciones iniciaron.

Mientras las investigaciones y las entrevistas a testigos se realizaban, el líder de esta secta, Ramón Castillo, logró huir hacia el Perú, pero le duró poco porque la policía cada vez más le soplaba la nuca. Al verse acorralado por la policía se quitó la vida el 1 de mayo del 2013.

 

Vía El Comercio