La situación que hoy se vive en el país no es la mejor, a la crisis por la pandemia se suman las venganzas políticas, las pugnas de poder y la corrupción pública que sigue dejando un gran forado en el tesoro público.

Definitivamente los audios del presidente Martín Vizcarra han desestabilizado políticamente al país y nos ha puesto al borde de una crisis económica mucho peor de la que vivimos hoy en día.

Claro en su exposición ha sido el presidente de la Cámara de Comercio al señalar que una vacancia, para Piura, sería catastrófica en estos momentos, puesto que ya el COVID-19, la cuarentena y las distintas medidas de restricción impiden que las actividades productivas se recuperen al 100 %, lo cual genera desempleo, deudas, reducción de ventas y problemas de inversión en la mayoría de sectores.

A eso, se suma el hecho, que las pocas obras que perfilaban para retomar sus trabajos podrían verse afectadas ante una situación de vacancia. Y no dista mucho de la realidad, para nadie es un secreto que la crisis del Perú no sería bien vista y generaría desconfianza en los mercados internacionales.

Por su parte, la especialista en gestión pública, catedrática Juana Huaco, ha calificado la situación como un “juego político” donde el Perú sería el único que perdería, lo cual por ningún motivo debe entenderse como que se pretende salvar al actual presidente Martín Vizcarra, pues lo más apropiado sería que responda una vez terminado su mandato; sin embargo, son más los contra que los pro cuando analizamos en qué nos ayudaría en estos momentos una crisis tras una vacancia.

Esta posición es compartida por autoridades, dirigentes del gremio de la Salud, Educación, entre otros. Esperemos, que la sensatez recaiga entre los parlamentarios y analicen concienzudamente los hechos, no como la fórmula para derrocar a Vizcarra, sino en cómo este hecho afecta o beneficia al país.

Karina Miranda

Karina Miranda