Investigadores de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) trabajan en la fabricación de un equipo capaz de limpiar el coronavirus y otras bacterias en diversos espacios cerrados de uso público en apenas 5 a 10 minutos.

Así lo detalló Galo Patiño Camargo, responsable del proyecto “Reducir los contagios del SARS-COV-2 mediante la implementación de un protocolo de seguridad y desinfección en los ambientes de radioterapia con radiación UV-C de alta potencia”, ganador del reciente concurso del Concytec.

Los rayos ultravioletas son particularmente efectivos para destruir el material genético de diversos microorganismos, razón por la que se les usa de manera extendida en diversos países desarrollados, por ejemplo, para desinfectar hospitales, aviones, bancos, incluso hasta el agua.

Recientemente el fabricante de material lumínico Signify -antes Philips Lightning- se asoció con la Universidad de Boston para probar su efectividad en la desactivación del virus SARS-COV-2 que causa el covid-19.

La investigación dirigida por el doctor Anthony Griffiths, profesor asociado de Microbiología de la Facultad de Medicina de la universidad estadounidense, comprobó que efectivamente puede desactivar también el material genético del nuevo virus en apenas unos segundos. En años pasados, ya se había demostrado su poder para destruir otros tipos de coronavirus.

Largas esperas

La iniciativa de este proyecto en el país surgió a raíz de las prolongadas esperas que debían hacer los pacientes del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) en el área de Radiología.

Y es que debido a la emergencia sanitaria los espacios de atención deben ser desinfectados cada vez que sale un paciente, proceso que puede tomar de media hora a más”, comentó Patiño.

El aparato en el que trabaja actualmente -junto a un equipo multidisciplinario de tres físicos, un ingeniero electrónico, dos médicos radio oncólogos, así como biólogos, nutricionistas e ingenieros- consta de una torre móvil cuyo control se realiza de manera remota.

El docente del Departamento Académico de Física Atómica, Nuclear y Molecular de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad San Marcos explicó que los ases de radiación ultravioleta de tipo C son muy beneficiosos para los fines descritos, pero deben manejarse siempre por manos expertas.

San Marcos

A diferencia de la luz ultravioleta A (UVA), que es causante de manchas y arrugas en la piel y de la tipo B (UVB), que puede provocar quemaduras solares intensas y es factor de riesgo para el  cáncer de piel, la luz ultravioleta C (UVC), es muy perjudicial para los humanos, sobre todo los ojos. Puede dañarlos en apenas unos segundos de exposición, advirtió.

“Parte del presupuesto del proyecto que ganamos en Concytec será destinado a la compra de equipos de medición de radiación, como un espectómetro UV y un medidor de potencia UV, con los cuales se calibrará mejor el tiempo en que debe mantenerse prendido el equipo para lograr desinfectar los ambientes”.

A menor costo

El investigador comentó que un equipo como el que piensan fabricar tiene un precio aproximado de $30, 000 en el extranjero y que ahora mismo no se vende en el país.

“Calculamos que la construcción del equipo saldría a un costo menor porque se fabricaría todo acá, alrededor de unos 30, 000 soles. Sin embargo, si se fabrica a escala los precios pueden disminuir mucho más”.

Refirió que algunas empresas están importando equipos con este tipo de luz, pero del tamaño de una linterna, con los que, dijo, se debe tener cuidado.

«No solo por tener una luz ultravioleta tienen capacidad para desinfectar. Deben tener una longitud de onda determinada para lograr el beneficio de esterilizar, en promedio de 254 nanómetros”.

Listo en octubre 

“El prototipo en el que trabajamos en la Universidad San Marcos debe estar listo para octubre, con lo cual podremos empezar a hacer las pruebas en el INEN. Se hará también un protocolo de cómo usar el equipo y por cuánto tiempo. La radiación se emite solo cuando el equipo está prendido, una vez apagado esta desaparece”, señaló el investigador.

Dijo que tras comprobada su efectividad se podrá usar en ambientes diversos y de alto tránsito como se hace ahora mismo con el Metro de Nueva York, ahorrando tiempo a las instituciones y empresas que invierten grandes sumas de dinero en desinfectar grandes áreas.

Andina.