Ciro Maguiña, vicedecano del Colegio Médico del Perú, se refirió una vez más respecto a la vacuna que recibió el pasado 19 de diciembre de 2020, luego de la aparición de una lista de 487 vacunados contra el nuevo coronavirus con una de las dosis de Sinopharm, cuando su nombre resaltó entre los privilegiados.

Según el argumento del galeno, no habría cometido una falta ética porque no se ocultó su inmunización con una vacuna de emergencia, sino que lo irregular fue haberlo hecho fuera del ensayo y con un medicamento no autorizado. En consiguiente, para el epidemiólogo, este hecho no tendría nada de ilegal.

Más o menos (me inoculan la primera dosis) el día 19 de diciembre. Y fue realizado en el propio centro en donde se estaban vacunando a todos los del ensayo clínico. […] Creo que en ese momento fue un error, si hice algo me disculparé, pero que haya hecho algo ilegal no lo veo. Fue un error en el contexto que hoy pasa”, arguyó Maguiña Vargas durante una entrevista para el dominical Día D.

Un día después de la divulgación de los nombres de la tan extensa relación de afortunados a las dosis chinas, el médico declaró que fue a través de un funcionario del Ministerio de Salud que se le convocó para participar en la inoculación de una vacuna contra la COVID-19 que se encontraba en la fase III de investigación.

En consecuencia y para deslindar responsabilidad alguna, Maguiña expuso que en ese entonces dicho estudio no había sido aprobado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni el Ministerio de Salud. En esa misma línea, agregó que el Estado, además, no había cerrado algún contrato con el laboratorio chino.

“Por tanto, la aplicación era experimental, como toda investigación referida a vacunas, inocularse en ese momento implicaba serios riesgos, los cuales conocía y luego de analizarlos. Decidí someterme a dicha vacuna experimental afrontando mis propios riesgos”, sentenció.

 

FUENTE: LA REPÚBLICA