La selección de fútbol de Irán se convirtió ayer en la tercera clasificada después de Japón y Nueva Zelanda, más allá de las anfitrionas -Estados Unidos, Canadá y México-, para el Mundial de 2026, tras empatar 2-2 ante Uzbekistán, que se adelantó hasta en dos ocasiones.
Irán certificó, con dos jornadas de margen, su billete a la cita mundialista gracias a los tantos de Mehdi Taremi, delantero del Inter de Milán, que con un doblete en los minutos 55 y 83 empató la contienda para los locales, lo que le dio el punto que necesitaba para la clasificación matemática.