Muchas son las quejas que venimos recibiendo por parte  de algunos padres de familia,  cuyos hijos están matriculados en colegios privados, y es  que lamentablemente, parece  ser que el personal docente  no está capacitado para organizarse y realizar las  clases de manera virtual. Pero lo peor de todo, es  que muchos de ellos se resisten a pesar que todo no  marcha bien con la enseñanza, se resisten a reducir  el costo de las pensiones y que sea proporcional a lo  que aprende el alumno.

Algunos, incluso no cuentan con un plan de

educación ya que no lo han presentado a los entes del sector Educación y es por ello que su alumnado tendrá que ser inscrito en distintos colegios  públicos. Esto deja mucho qué desear ya que se  supone que los colegios privados deberían ser los  que den el ejemplo y cumplir a cabalidad las clases  diarias como si estuvieran los alumnos asistiendo  normalmente al colegio, sin embargo esto no se  está dando, razón por la cual muchos alumnos no  se reforzarán de la manera adecuada en el nivel que  les corresponde este año. Es importante entonces,  que exista un ente encargado de poner orden y de  verificar que las clases no solo se estén dando, sino  que los alumnos estén aprendiendo y los maestros  estén a la altura de las circunstancias, de lo contrario  será un año perdido para la mayoría de ellos.

Al igual que con las farmacias, quienes incrementan como quieren los costos de la medicina y nadie dice nada, de igual forma se está haciendo con algunos colegios particulares, trabajan de manera desordenada y nadie les pone freno. Y sí, los padres pueden tomar la decisión de trasladarlos a otros colegios privados que sí cumplen eficientemente su  rol, lo malo y el factor limitante es que estas escuelas generalmente tienen costos bastante elevados, y en época de emergencia es dificil cumplir con los compromisos de pago.

Karina Miranda

Karina Miranda