Solo era cuestión de tiempo para que la nueva cepa británica de la Covid-19 llegara a nuestro país. Ayer, la ministra de Salud, Pilar Mazzetti confirmó lo inevitable: Una ciudadana peruana residente en Lima había sido confirmada con esta nueva variante del virus. La buena noticia de la llegada de la vacuna a fines de este mes, nos duró menos de 24 horas. Y, es que después de todo el comportamiento relajado que ha mostrado la mayoría de la población era de esperarse que suceda esto, que nos coloca nuevamente en máxima alerta.Si ya en el último mes del año pasado se empezaron a incrementar los casos, es de suponer que ahora con esta nueva cepa del virus, el riesgo de contagios masivos es más que seguro, pues según se sabe, el contagio por esta variante es de 40 a 70 por ciento.

Si ya está en Lima es probable que se pueda propagar al resto del país, y nuestra región no está exenta de ello, por lo que urge que se extremen medidas de precaución en el uso adecuado de la mascarilla, el distanciamiento social y el lavado de manos, que es lo único que por ahora nos puede proteger, hasta que llegue la vacuna a fines de enero.

Pero además, las autoridades tienen que extremar también el control en el ingreso de personas provenientes no solo de otras zonas del país, sino del extranjero, pues como se observa, las agencias de transporte ya no están siendo muy estrictas en el cumplimiento de las medidas de bioseguridad.

Por tanto, ahora más que nunca, todos debemos estar en alerta, pues todos estamos expuestos a esta nueva cepa del virus; y como sabemos bien, con un sistema de salud totalmente colapsado como el que tenemos, dificilmente podremos hacer frente a un contagio masivo.

Karina Miranda

Karina Miranda