Apocas semanas de terminar el año y ante la falta de personal municipal, los ambulantes siguen haciendo de las suyas en el caótico Complejo de Mercados al apoderarse de cuanto espacio público encuentren para ofertar su mercadería en desmedro de los formales que han visto disminuir sus ventas por la competencia desleal del comercio ambulatorio.

Sin embargo, la situación más crítica se avecina en los próximos días, dado que, según informó el jefe de la oficina de Personal de la Municipalidad Provincial de Piura, Luis Chumacero, los contratos del personal designado para erradicar el comercio ambulatorio vencen a fin de año, con lo cual los ambulantes tendrán ‘carta libre’ para seguir invadiendo las calles con sus mesas, carpas, mercadería, vitrinas y todo cuanto les permita vender sus productos.

Similar situación se podría registrar en el transporte. Y es que el funcionario también alertó que a fin de año dejarán de trabajar los 43 inspectores que han venido intensificando los operativos contra la informalidad en las diferentes modalidades del transporte. El Serenazgo de igual forma verá reducido su personal en 12 agentes menos y solo se quedarán los 60 ediles ya nombrados.

Así que el alcalde electo Juan José Díaz Dios deberá tomar las precauciones y encarar la informalidad con decisiones drásticas y plazos concretos en busca de una solución, dejando de lado el populismo; de lo contrario, la informalidad seguirá imponiéndose sobre una autoridad pasiva, sin liderazgo e ineficiente para afrontar los problemas.

Karina Miranda

Karina Miranda