El alcalde de Piura, Juan José Díaz, funcionarios e incluso la misma Policía Nacional ya se encuentran contando las horas para lo que será el megaoperativo de desalojo que se llevará a cabo en el Complejo de Mercados, a través del cual buscan desalojar las vías públicas de tantos vendedores informales que se apoderan de las pistas, obstruyendo el libre tránsito no solo de los vehículos, sino también de los peatones.

Este problema ha ido creciendo año a año, gracias a la falta de autoridad y de personal edil fiscalizador que se encargue de mantener las vías libres después de cada intervención de desalojo que se realizaba; ahora la nueva gestión pretende hacer lo que ninguna otra logró, desaparecerlo definitivamente. Sin embargo, una amenaza de disturbios y enfrentamientos se cierne sobre esta intervención, pues los comerciantes tanto de Las Capullanas, como de la exfábrica San Miguel, lanzaron la advertencia de que defenderán hasta con su sangre los puestos, ya que no quieren que ninguno de ellos se les entregue a los ambulantes.

Después de los trágicos sucesos acontecidos en el año 2010 y donde fallecieron cinco personas en el desalojo del Mercado, estamos de acuerdo en que nadie quiere que la historia se repita, es por ello que esperamos que tanto la Policía como la Municipalidad establezcan las estrategias necesarias para que este megaoperativo -del cual aún se desconoce la fecha- no presente escaramuzas o roces que pudieran desencadenar en hechos lamentables. Exhortamos a los comerciantes ambulantes así como a los formales a evitar un costo social absurdo y a entender que Piura necesita este ordenamiento, no solo que le de seguridad a todos, sino que también favorezca al desarrollo organizado de la región.

Karina Miranda

Karina Miranda