Desde el jueves pasado los supermercados, tiendas, bodegas y todo tipo de negocios están obligados a cobrar por las bolsas de plástico, esto como una forma de colaborar con el cuidado del medio ambiente y el impacto en el cambio climático. A nivel mundial esta medida ya se da en 13 países, siendo Bangladesh el primero en prohibir su uso, y en Kenia incluso se castiga con cárcel.

Sin embargo, en los países latinos, aún es un poco complicado el tema de la concientización acerca del daño que le produce al planeta el uso del plástico (bolsas, cañitas, botellas y tapers), no solo porque no son reciclables, sino porque puede tomar hasta 500 años para que una bolsa se desintegre; y teniendo en cuenta que cada persona usa al año un promedio de 250 bolsas, imagínese si lo multiplicamos por el total de seres humanos con poder adquisitivo que hay en el mundo.

Aún así, desde el jueves que se inició la medida, los piuranos no han parado de compartir en las redes, frases ridiculizando y censurando el cobro de las bolsas. No es que si la bolsa cuando es gratis si contamina y cuando la cobran no, como dice cierto meme que circula por redes, de lo que se trata es de que el consumidor piense antes de comprarla.

Aunque, lo que se ha visto en los dos primeros días, es que los compradores no escatiman en la compra de una bolsa, tal vez porque el costo de 0.10 céntimos no impacta mucho en su economía, por tal razón sería mejor que los mismos supermercados promuevan el consumo de las bolsas reutilizables y dejen de lado las plásticas, incluso vendiéndola.

Por otro lado, habrá también que ver estrategias en cuanto al recojo de basura, pues en los hogares el uso de la bolsa plástica negra para los desperdicios es tan común y hasta casi generalizado que deberán pensar en una manera de reducirlo también.

Karina Miranda

Karina Miranda