La reciente denuncia contra un funcionario del Gobierno Regional, no debe pasar como una más en ese bolsón de cuestionamientos que hasta el momento colecciona la gestión del actual gobernador, pues estamos hablando de un funcionario público que supuestamente ha acosado de una manera casi obsesiva a una abogada de esta entidad.

Y por ello, se está presentando una denuncia formal, con pruebas que podrían ser irrefutables como la cantidad de whatsapp que le envió no solo él, sino también gente de su entorno presionando a la abogada para que mantenga una relación con este señor.

Afortunadamente, la trabajadora optó por denunciar el hecho; sin embargo, cuántos de estos casos se presentarán en otras instituciones públicas, donde muchas profesionales por el temor a las represalias o a ser expulsadas de sus labores ceden a las insinuaciones de sus jefes o compañeros de trabajo.

Por otro lado, es inaudito, que el Gobierno Regional, siendo la máxima entidad de la región Piura, no haya actualizado desde el 2011 su directiva de Hostigamiento Laboral , por ello sería bueno que las organizaciones e instituciones calificadas y competentes en este tema emitan un pronunciamiento y saquen a la luz cuáles son las entidades que hasta la fecha no tienen actualizada su normativa sobre hostigamiento laboral y acoso.

Asimismo, es censurable que el gobernador regional y su equipo de asesores no haya creído conveniente el retiro de confianza al gerente Torres, y que ahora con una excusa infantil se pretenda hacer creer que un trabajador del entorno fue quien usó el celular del gerente para acosar a la abogada. Con ello, la gestión regional y especialmente el gobernador se hace cómplice de un acto tan repudiable como el denunciado.

Karina Miranda

Karina Miranda