El caso del profesor contratado como consultor en temas de Educación en el Gobierno Regional ha generado revuelo, polémica, y cientos de críticas por redes sociales. Más aún con el desatinado discurso de los voceros de la mencionada institución para defender la permanencia del profesional en el cargo.

Sin embargo, habría que desmenuzar un poco el caso y separar algunos factores.

“…El problema, y el cuestionamiento en este caso viene al desatino por parte del Gobierno Regional de colocarlo en el cargo de consultor teniendo dichos antecedentes…”

En primer lugar el hecho sucedió en el año 2004, en el que aparentemente el docente sedujo a la menor y producto de ello la escolar quedó embarazada; sin embargo, no hubo denuncia de violación, aunque las leyes obviamente son severas y tratándose de una menor de edad, el docente obviamente debió ser censurado y efectivamente fue destituido. El problema, y el cuestionamiento en este caso viene al desatino por parte del Gobierno Regional de colocarlo en el cargo de consultor teniendo dichos antecedentes.

Nadie quita que el profesional -quien ahora aparentememte mantiene una relación cordial con la familia de la menor- pueda laborar en otras áreas que no tengan nada que ver con Educación o trato directo con los menores, puesto que su pasado inquieta a los padres de familia y porque se supone, las personas ligadas al tema educativo deberían contar con un curriculum intachable. Cometió un error como él dice, pero un error grave, una falta que cometió siendo tutor y docente de la menor que embarazó.

Finalmente, es indignante que el Gobierno Regional quiera defenderlo diciendo que tuvo la valentía de reconocer a su hijo. Señores, reconocer a un hijo no es muestra de valentía, es una responsabilidad de todo ser que engendra un niño, así que esperamos que para la próxima los asesores del Gobierno Regional analicen y elaboren mejor su defensa, para no enlodar más a sus funcionarios.

Karina Miranda

Karina Miranda