La Municipalidad de Piura ha cogido fríos a los transportistas que hoy en día se dedican al servicio de taxi colectivo, el cual por cierto no está reconocido por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

Es por ello que ahora se trabaja ya en la derogatoria de la ordenanza 141 que regula este tipo de medio de transporte, con lo cual los está obligando a asociarse como empresa o migrar al servicio de taxi disperso.

Lo más preocupante para los dirigentes de este gremio es que la comuna solo está dando 60 días para que realicen el proceso de formalización de sus empresas, y aquellos que no cumplan dejarán de circular o en todo caso tendrán que aventurarse a realizar el servicio bajo el riesgo de caer y ser multado en algún operativo. Esperemos que no se llegue a este punto, puesto que en la región y sobre todo en Piura existen miles de personas que se movilizan utilizando este servicio, los cuales tendrían que ver otro medio tan rápido y económico como el taxi colectivo.

Lo que sí resulta importante y necesario, es que los transportistas así como se quejan por la inversión que esto ocasionaría a cada asociado, deberían tener en cuenta que hay gastos que deben hacerse frecuentemente y que sin embargo no se hacen, ofreciéndole al pasajero un servicio bastante cuestionable.

Por ejemplo, vehículos que circulan sin lunas, con cinturones de seguridad malogrados, puertas inseguras, es decir autos que casi son pura chatarra siguen haciendo servicio y cobrando un monto que no compensa.

Karina Miranda

Karina Miranda