Lamentable lo que la región de Piura tiene que vivir a causa de la falta de capacidad de sus autoridades para avanzar con los proyectos que se tienen pendientes en el proceso de la Reconstrucción.

Esta fase, post Niño Costero definitivamente le ha quedado bastante grande a las autoridades, funcionarios y técnicos; y no solo hablamos de los piuranos, sino también del nivel Central, pues no se trata solo de tener el presupuesto y el financiamiento sino también de coordinar y ver que las distintas fases se estén cumpliendo cabalmente.

Son más de 2 años y medio los que han pasado y hasta la fecha no se ve un progreso evidente en cuanto a la infraestructura; es más, recién se está debatiendo y han entrado en el dilema de si se colocan ‘geotextiles’ en las defensas del Bajo Piura, el drenaje pluvial aún en etapa de perfil.

Los hospitales aún no se inician, la Costanera, y los siete caminos vecinales del Bajo Piura ni en sueños; entonces, de qué Reconstrucción estamos hablando. Y, lo peor es que según las explicaciones del gerente regional de la Reconstrucción, Juan Carlos Fashbender, no se trata de falta de presupuesto, sino de capacidad y expedientes mal hechos.

El Gobierno Regional por ejemplo solo tiene un avance del 10 % en cuanto a los proyectos asignados por la Reconstrucción, y siempre se excusan en que el presupuesto se ha incrementado o no se ha transferido.

El hecho es que todos estos dimes y diretes están poniendo en riesgo las obras, no solo por un tema de financiamiento, sino también porque ya estamos setiembre si se sigue dilatando esto podemos llegar al próximo año, inicio de temporada lluviosa y no hay obra que pueda ejecutarse mientras las precipitaciones nos amenazan. Y lo peor es que según dicen, dinero es lo que sobra.

Karina Miranda

Karina Miranda