La municipalidad de Piura, o mejor dicho la Comisión de Transportes ha anunciado que está proyectando darle pase libre a los motociclistas en el centro de Piura, con lo cual derogará la ordenanza 200. Sin embargo, ante los ojos de todos los piuranos lo único que estaría haciendo es legalizando el ingreso que hoy en día se da a vista y paciencia de todo el mundo.

Pues si bien es cierto la ordenanza 200 se creó con la intención de reducir el servicio de transporte en moto lineal o por lo menos erradicarlo del centro, en la práctica es letra muerta, pues los transportistas de dos ruedas circulan a vista y paciencia de los mismos policías de Tránsito por todo el centro de Piura haciendo transporte público, sin que nadie les diga nada.

Es decir, ¿quiénes son los más afectados con la ordenanza 200? Los estudiantes y empleados que tienen una motocicleta, pues, o dejan su moto en casa y tienen que pagar un pasaje, o se arriesgan a ser intervenidos y a una fuerte multa, o tienen que dejar su vehículo en alguna cochera lejos de la zona restringida y llegar al empleo caminando.

Así es que ahora, en vista que la comuna no puede controlar a la avalancha de motociclitas que fungen de choferes y taxistas, les quitará el límite.

Y aunque proyecta también fuertes multas mediante una ordenanza específica para controlar a quienes hagan transporte en moto lineal, lo que el alcalde y regidores no entienden es que con 15 fiscalizadores que cuentan jamás podrán poner freno a la marea de los ‘taxi motos’, a los 5 mil ambulantes del mercado y a los 25 mil mototaxistas informales.

Karina Miranda

Karina Miranda