A la inseguridad ciudadana y al tema de la pandemia ahora se le suma una preocupación más: El costo de vida. Desde el año 1989 a los peruanos no les preocupa mucho este tema, por lo menos gozaban de cierta estabilidad; sin embargo hoy en día el aumento del costo de vida en el Perú es el problema que más se ha incrementado (de 6 % a 24 %).

Es decir cada vez más gente considera que este es un grave problema para el Perú entero. Y es que, lamentablemente, la confianza que la población le tenga a un gobierno se revierte o se refleja en el costo de vida; y al parecer, este gobierno no le da confianza a nadie.

Sobre todo después que la jefe del gabinete ministerial, Mirtha Vásquez, anunciara de un cierre programado de minas, generando la desesperación e inestabilidad de la inversión en el país, lo cual incrementa más los precios, el tipo de cambio , y ya se habla hasta de una fuga de capitales.

Este panorama se complica aún más por las pocas oportunidades de trabajo que se generan en el mercado laboral, pues desde el 2020, la pandemia dejó un gran forado y un sinnúmero de peruanos sin un trabajo formal, sumándose al mercado informal que hoy en día pugna en las calles por hacerse de un nicho, a pesar de no contar con las condiciones necesarias.

Y si bien es cierto, la reactivación económica logró recuperar algunos de esos empleos, no fueron todos y hoy en día la situación vuelve a complicarse generando un estancamiento y una preocupación que cada vez se vuelve más grande, y que se siente más entre los hogares más vulnerables y de pocos recursos.

Karina Miranda

Karina Miranda