Se ha vuelto una constante las denuncias sobre presuntas irregularidades en los concursos convocados a nivel nacional por el Ministerio de Educación para cubrir plazas docentes, ya sea para nombramiento o bajo la modalidad de contrato.

. Esto, lamentablemente, es un mal que viene de años, una mafia enquistada que se recicla en cada gestión nueva que asume, y que lo único que han logrado es convertir al Perú en uno de los países con un nivel de educación ínfimo, y tras la pandemia, su nivel debe ser uno de los más bajos en Latinoamérica.

Esta vez, la Prueba Única que se aplicó el pasado sábado para el concurso de plazas de nombramiento, no fue la excepción, se vio empañado, una vez más, por una denuncia de presunta filtración del mismo y otras irregularidades que han motivado a que el Sute exija la anulación del mismo. Incluso, se está convocando a una marcha de protesta a nivel nacional para el próximo martes 23 de noviembre.

Y, como ya hemos remarcado, todo esto se debe a esa lacra que es la corrupción, la cual tiene ‘capturada’ a casi todas las instituciones del Estado, siendo una de ellas el Ministerio de Educación, más aún ahora con la gestión del presidente Castillo, que ha colocado en dicha cartera a personas que no reúnen para nada el perfil exigido.

Por tanto, siendo Educación, un sector clave para el desarrollo del país, algo que parecen no entender hasta ahora los gobiernos; urge que se tomen medidas definitivas y también a mediano y largo plazo, que incluya una reestructuración total; caso contrario, el nivel de nuestra Educación seguirá siendo uno de los peores, en desmedro de nuestra población estudiantil.

Karina Miranda

Karina Miranda