¿Los piuranos nos hemos resignado acaso? Pareciera que los constantes actos delincuenciales, los crímenes, asaltos y violaciones han llevado a que muchos ciudadanos adopten una actitud de indiferencia. Nadie se escandaliza, más allá de los mismos familiares y amigos, nadie reclama o alza su voz de queja.

Que seis sujetos, simulando ser policías ingresen a plena luz del día a una agencia bancaria y a un supermercado concurrido y que lo hagan sin el rostro cubierto, dice mucho de la forma tan avezada en que ahora los maleantes actúan. Ya no importa si hay cámaras, no interesa si los reconocen, les da lo mismo si hay seguridad particular.

Definitivamente, el hampa le va ganando la batalla a la Policía, nos la está ganando a todos; y mientras tanto nuestras autoridades creen que con comprar una u otra unidad móvil, premiar a un destacado personaje policial o construir una comisaría es suficiente.

Acá se trata de preocuparse realmente de lo que está pasando, de implementar estrategias de inteligencia que le permita estar a la Policía un paso adelante de los delincuentes. Se trata de modificar y proponer normas que no aten las manos policiales, sino las del hampa. Y sobre todo, de calidad y no solo de cantidad. La preparación de los futuros suboficiales también merece una evaluación.

Hoy en día la mayoría de jóvenes ve en esta institución una tabla de salvación, ya que en poco tiempo de estudio y entrenamiento salen a las calles con un sueldo asegurado. Es momento entonces de actuar, y que el Gobernador y alcaldes tomen con seriedad sus cargos en los comités de seguridad ciudadana, de lo contrario terminaremos sometidos por tantas bandas y organizaciones criminales

Karina Miranda

Karina Miranda