La violencia es imparable, y ya no se puede decir que es solo una percepción. Las cifras lo demuestran claramente. En lo que va del año, en la región se han reportado más de 13 mil denuncias por violencia familiar siendo las provincias de Piura y Sullana que acumulan más de 9 mil casos entre ambas, según cifras reportadas por la Macrorregion Policial de Piura y Tumbes.

Con esas alarmantes cifras, nuestra región se ubica en el cuarto lugar de denuncias por casos de violencia, lo que debe llevarnos a reflexionar y evaluar qué está pasando con las medidas que viene aplicando el Gobierno a través de las entidades encargadas de combatir este flagelo , el cual avanza incontenible en el país, y en especial en nuestra región, donde las denuncias por violencia en todas sus formas se han vuelto el pan de cada día.

Pero no solo depende de las entidades que tienen que prevenir la violencia, sino con los operadores de justicia que no están cumpliendo con su función de castigar con la severidad del caso a quienescometen este delito, sino que se vuelven permisibles a ello, dando pie a la impunidad, lo que deriva en desconfianza de la población y cuyas víctimas prefieren callar ante ello.

Por tanto, son muchos factores que hay que evaluar, pero que sobre todo dependen de la decisión política de gobierno, que pese a las preocupantes cifras de denuncias por violencia familiar y sexual; no se adoptan todas las medidas para combatir frontalmente este flagelo que al igual que la corrupción está trabando el desarrollo del país.

Karina Miranda

Karina Miranda