Hace unos días una conocida banda o clan familiar de Castilla que había intentado asaltar a dos mujeres se refugió en una vivienda y una turba impidió que las víctimas reconozcan a los delincuentes; pero además las arañaron e intentaron robar las armas de los efectivos.

En aquella oportunidad las mujeres fueron a pedir a refuerzos a la Policía para que ingresen pero se les negó el apoyo, aparentemente por temor.

“El mensaje de lo sucedido ayer en las calles de Castilla es que las bandas pueden hacer lo que deseen, porque ya ni siquiera la Policía puede detenerlos…”.

Ayer, nuevamente una banda en Castilla hizo de las suyas y disparó a diestra y siniestra para escapar de efectivos, al final logró su objetivo al burlar nada menos que a 7 unidades policiales y refugiarse en una vivienda.

Lo que llama la atención es que la Policía se haya marchado con tanta pasividad, según ellos para evitar que alguien salga herido; o porque no tenían fiscal; sin embargo, resulta bastante censurable que exista tanto temor o consideración por parte del personal policial.

Entendemos que ya un agente está pasando por difíciles momentos y está en riesgo de que lo priven de su libertad por enfrentarse y abatir a un delincuente, pero que este hecho no nos ate de manos ante la delincuencia, pues en esta ocasión ni siquiera se hizo el intento de llamar a un fiscal para poder ingresar a la vivienda. El mensaje de lo sucedido ayer en las calles de Castilla es que las bandas pueden hacer lo que deseen porque ya ni siquiera la Policía puede detenerlos.

Creemos que esta sí es una situación preocupante y de mucho riesgo para las familias castellanas, y es hora que el Comité Regional de Seguridad Ciudadana, asuma su responsabilidad, convoque con carácter de urgencia a todos los comités y junto con la Policía y Fiscalía se pongan a trabajar un plan urgente con respecto a estas bandas que mantienen en zozobra a Castilla.

Karina Miranda

Karina Miranda