Definitivamente una de las cosas que más preocupa a la región, después de la situación que vivimos a nivel del sector Salud y el incremento de los casos de la Covid 19, es el retorno del año escolar. Y es que si en un inicio se dijo que las clases serían semipresencial, y se darían de manera gradual y flexible, con esta alarma de una segunda ola difícilmente que se dé, hasta que no tengamos la seguridad de que no vamos a exponer a los menores a un contagio masivo.

Y por qué Piura no está preparada para clases semipresenciales. Simple, porque ningún colegio, al menos de los públicos y gran parte de los particulares no están en condiciones sanitarias para dictar clases presenciales. En el caso de los públicos, carecen de lo principal en este tipo de pandemias: agua y espacios apropiados para que los alumnos estudien sin sobresaltos por hacinamiento o falta de servicios higiénicos limpios. Y, en el caso de algunos particulares, por mucho que tengan un sistema privado y algunas instalaciones por fuera se vean muy apropiadas, si se hacen inspecciones internas podremos ver que hasta los baños presentan deficiencias y las aulas son de espacios reducidos.

Estamos hablando, obviamente de colegios particulares de los alrededores y que no presentan las garantías necesarias. Más allá de ello, el año escolar preocupa, por la gran cantidad de niños que viven en zonas alejadas y que si en el 2020 no pudieron acceder a las clases de ‘Aprendo en casa’, por la falta de señal, de un televisor o una radio, ahora seguirán perdiendo la oportunidad de formarse y tener la posibilidad de un futuro académico como todos.

Sin lugar a duda, el Ministerio de Educación tiene mucho trabajo para este año, tiene que establecer estrategias viables y sobre todo garantizar que el porcentaje de menores que no pudieron acceder a sus clases disminuya considerablemente.

Karina Miranda

Karina Miranda