Parece que se está volviendo costumbre. Hace unas semanas atrás el parque del asentamiento humano Las Palmeras del Barrio Sur, fue invadido por un grupo de personas que bajo la excusa de no tener un techo donde vivir, se apoderaron de este terreno, pero además bandas de traficantes estuvieron tras la venta de lotes hasta por 35 mil soles cada uno.

Finalmente la Policía ingresó y derribó todo, con lo cual aquellas familias que pagaron por un lote en zona prohibida se quedaron en la nada. Ahora nuevamenta, cien personas se han posesionado de otro parque esta vez en el asentamiento La Victoria, generando el pedido urgente de los vecinos para que tanto la Policía como el Municipio intervengan.

Y es que el peligro esta vez es mayor, pues esta invasión ha traido consigo la presencia de gente de mal vivir y de sujetos que pupulan por la zona con arma en mano tratando de resguardar el cercado y otros promoviendo la venta de lotes.

Es decir, que ahora no hay ningún temor por proceder de manera ilegal en un terreno que además a todas luces es propiedad municipal, una zona de áreas verdes que por ningún motivo puede ser utilizada para instalar viviendas, puesto que es una zona inhabitable y mucho menos negociar con propiedad ajena.

Es necesario entonces recordarle al alcalde sus palabras y su promesa de hacerle la ‘guerra’ a los traficantes de terreno y a las invasiones, pues como vemos cada vez es más frecuente que estas bandas conformadas también por extranjeros quieran hacer de Piura una zona de miedo.

Karina Miranda

Karina Miranda