Tras más de dos años de enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Legislativo, ayer explotó la bomba y con un mensaje previo de una muerte anunciada, el presidente de la República, Martín Vizcarra, decidió disolver el Congreso de la República y lo anunció públicamente. Sin embargo hasta el cierre de esta edición las Fuerzas Armadas no se pronunciaban respaldando las declaraciones del mandatario.

Por el contrario, mientras los peruanos en diversas partes del país salían a celebrar el cierre del parlamento, este aprobaba la suspensión temporal del presidente, convocando a Mercedes Aráoz a tomar las riendas del país por un periodo de un año. Sin embargo, aún el panorama es incierto y bastante confuso, incluso para los constitucionalistas y especialistas del tema.

Lo que sí queda claro, es que mal o bien, estos enfrentamientos llegaron a su fin y ahora solo se espera que se aplique la ley. Sin embargo, la combustión y el levantamiento en las calles no parará hasta que no se confirme que este Congreso se ha disuelto, lo cual para especialistas como Fernando Tudela es ilegal y no prosperaría, lo cual también preocupa por la reacción que podría despertar en los peruanos.

Por otro lado, esta incertidumbre también alcanza a las autoridades quienes han manifestado su preocupación por las obras y las promesas por parte de los ahora exministros e incluso por Vizcarra. No cabe duda que esta historia apenas ha iniciado su etapa de desenlace, con un debilitamiento de la institucionalidad del país y con un ambiente de zozobra entre los peruanos.

Karina Miranda

Karina Miranda