Siguen pasando los meses y hasta la fecha, la Municipalidad Provincial de Piura no ejecuta ningún plan de reordenamiento en el caótico e inseguro Complejo de Mercados, el cual sigue atiborrado de ambulantes que siguen aprovechando la falta del principio de autoridad para invadir pasillos, calles y cuanto espacio público encuentren para armar sus puestos improvisados al paso y ofertar su mercadería.

En reunión con los comerciantes, los funcionarios han ofrecido disponibilidad de puestos en el Mercado Minorista Las Capullanas y otro en el sector de Castilla, para lo cual tendrán que pagar por ellos sumas que los ambulantes no están dispuestos a asumir.

“…sin embargo, a la fecha el caos sigue en las calles, con buses que invaden rutas, mototaxistas ingresando a zonas prohibidas, motociclistas desafiantes…”

Con posiciones como estas es casi seguro que la informalidad seguirá a la orden del día en el Mercado de Piura, donde si bien se anuncia un megaoperativo para erradicar el comercio informal, lo cierto es que si no existe ningún plan de contingencia y con el personal necesario la problemática seguirá siendo la misma.

El alcalde Juan José Díaz Dios también prometió ordenar el transporte público, sin embargo, a la fecha el caos sigue en las calles, con buses que invaden rutas, mototaxistas ingresando a zonas prohibidas, motociclistas desafiantes que hacen sus paraderos en pleno centro de la ciudad.

Y qué decir de los terminales terrestres donde algunas empresas siguen ofreciendo sus servicios pese a haber sido clausuradas.
¿Así que si Fiscalización no impone autoridad quién pondrá orden en la ciudad? Si bien el orden no se impone de la noche a la mañana es necesario que se implementen estrategias de ordenamiento cuanto antes y no esperar que el caos se desborde.

Karina Miranda

Karina Miranda