Mientras todas las miradas están puestas en lo que ocurre en Lima, tras la disolución del Congreso de la República, en el interior del país como en nuestra región por ejemplo, las bandas de hampones se aprovechan del descuido y asaltan, roban, y extorsionan a vista y paciencia de todo el mundo.

En menos de 48 horas, por ejemplo, el Bajo Piura ha sido víctima de dos asaltos en las carreteras, en Talara se metieron en un campamento empresarial y alzaron no solo con costosa maquinaria pesada, sino también un camión; mientras que el jueves en Sullana, también otra banda desvalijó a unos comerciantes robándoles hasta 30 mil soles en efectivo y toda la mercadería que llevaban en una minivan.

Eso sin contar los asaltos al paso y atracos a taxistas que se han dado en la semana. Los delincuentes están aprovechándose de la distracción de nuestras autoridades para hacer de las suyas; sin embargo, el tema del Bajo Piura es uno de los de mayor preocupación, pues constantemente los pasajeros de la ruta de Piura – La Unión, Cristo Nos Valga – la Unión, o de Catacaos viajan a sobresaltos con el temor de que en cualquier momento uno de los pasajeros se levantará de su asiento y con arma en mano le apuntará en la cabeza para robarle sus pertenencias.

Entonces, ya es tiempo que el Serenazgo sin Fronteras, por el cual firmaron convenio hace poco los alcaldes distritales establezcan estrategias de trabajo para fortalecer la seguridad en las vías, a través de coordinaciones con las autoridades policiales, pues esta falta de vigilancia no solo le afecta a los pasajeros, sino también a las empresas de transporte.

Karina Miranda

Karina Miranda