Desde que surgió la noticia de la construcción de un Hospital Popular, pero manejado por una empresa privada, las críticas comenzaron a llover.

Primero porque no podía llamarse hospital pues no tenía salas de internamiento, sin embargo sí atenderá consultas y procedimientos quirúrgicos que no demanden que el paciente se quede internado.

Luego surgió el cuestionamiento sobre el convenio que se había firmado, en qué condiciones, pues no ha pasado por el Consejo Regional, los términos solo lo conocen el gobernador regional y asesores, así como el consorcio Johnmay Salud, con lo cual aquí sí hay cierta desconfianza, pues no se ha dado transparencia. Sobre todo porque existe un punto que no ha quedado claro.

Se dice que se harán 500 atenciones diarias, pero que estos pacientes a atender serán evaluados por el Gobierno Regional.

¿Qué quiere decir eso? Que el Gobierno Regional decidirá a quién se atiende y a quién no.

Definitivamente, hay puntos poco claros en este convenio; sin embargo, si fueran transparentados y se corrigieran ciertas observaciones creemos que este centro médico o como quiera llamársele sería de gran ayuda para la población, más allá de si es un centro privado o público, pues se habla de consultas desde 3 hasta los 10 soles y precios para tomografías y resonancias por debajo de los que ahora han impuesto las clínicas.

Y como dicen por ahí, hasta que salgan los Hospitales de Alta Complejidad los pacientes se nos mueren.

Ojalá, aquellas observaciones sean levantadas y no haya ninguna politización a la hora de seleccionar los pacientes, este proceso de consultas debería ser tan igual como se da en los centros de salud del Minsa.

Karina Miranda

Karina Miranda