El sábado 6 de abril de este año, ocurrió un hecho indignante en San Sebastián, en el distrito de Veintiséis de Octubre, un sujeto obligó a un menor a tener relaciones sexuales, es decir lo violó, hecho que fue evidenciado por su hermana.

Finalizadas las investigaciones se conoció que no era la primera vez que el sujeto abusaba del niño, sino que había sido recurrente, razón por la cual la población intentó lincharlo y se le impuso una prisión preventiva de 9 meses.

Pasado todo el proceso, el Ministerio Público consiguió una pena drástica y ejemplar: Cadena Perpetua. Es decir, Juan Manuel Peña Carbajal, a sus 25 años, solo verá la luz del sol, desde las rejas de su celda o desde el patio del penal, pues deberá cumplir pena hasta que muera.

Un castigo que debería repetirse con todos aquellos sujetos que frustran los sueños de un niño y los condenan al calvario del recuerdo de haber sido víctima de un violador. En Piura, según cifras del Ministerio de la Mujer, 7 de cada 10 víctimas de violencia sexual son menores de edad, y solo en los primeros cinco meses del año ya habían 133 niños y niñas abusadas sexualmente, incluso muchas de estas vejaciones dejaron a algunas víctimas en estado de gestación.

Es por ello, que conseguir esta condena para un violador, es importante para afrontar esta problemática, no solo por una cuestión de justicia, sino porque evita que una persona de estas características continúe en la calle haciendo daño a más niños.

En este caso específico, el sujeto amenazaba al menor con un arma asegurándole que mataría a sus padres si les contaba lo que le hacía, por tanto el agravante lo llevó de por vida a prisión.

Sin embargo, no se debería tener contemplaciones con este tipo de personas, no hace falta amenazar, con el solo hecho de abusar de ellos es suficiente para condenarlo a prisión de por vida, son niños, apenas formándose en su personalidad y un trauma de estos frustra su desarrollo.

Karina Miranda

Karina Miranda