Al asumir el cargo de alcalde de Piura, Juan Díaz Dios prometió una ‘Piura bonita’ con el reordenamiento del caótico Complejo de Mercados y desterrar las supuestas mafias e informalidad en el transporte’, como prioridades en su gestión; sin embargo, ya está a casi nada de terminar su primer año de gestión y nada de ello se ha cumplido.

El burgomaestre destaca que ha puesto orden al interior del Centro de Abastos con la erradicación de los centenares de ambulantes; sin embargo, basta darse una vueltita en horas de la tarde por el centro de abastos para corroborar que los informales se las siguen ingeniando para vender su mercadería.

Ni qué hablar de los alrededores, donde la situación cada vez se pone peor por la avalancha de informales que han tomado tramos de las avenidas Luis Antonio Eguiguren, ex Country y Sánchez Cerro, donde de manera desafiante los ambulantes se han apoderado de las calles. Así que de qué estamos hablando, la solución no es trasladar la problemática a otros sectores, sino definir estrategias que ayuden al reordenamiento y poner mano dura al comercio ambulatorio.

Sobre el transporte la situación es similar. Tras los selfies con los conductores, el burgomaestre aseguró que agilizaría la formalización de taxistas y mototaxistas; pero, lo cierto es que los conductores siguen reclamando sus autorizaciones. Esperemos que en lo que resta del año, el alcalde y sus funcionarios determinen las prioridades para el próximo año y estas se cumplan de verdad porque los piuranos ya estamos cansados de paliativos y promesas sin cumplir.

Karina Miranda

Karina Miranda