A unos días de culminarse el año, la tragedia sigue enlutando a varias familias, algunos por el crimen organizado que continúa imparable, y otros, por la irresponsabilidad al momento de conducirse por las carreteras.

En tan solo dos días, las pérdidas humanas llegan a la decena.

Así, a pocas horas de la Nochebuena, asesinan a conductor de camión repartidor y el 25 de diciembre, día de Navidad, un tío fue baleado por enfrentarse a unos maleantes que le habían robado a sus sobrinas.

Ayer la población amaneció consternada por la muerte de dos jóvenes y otros siete que salvaron de milagro al despistarse el vehículo en que se trasladaban luego de festejar la Navidad. Uno de los heridos se debate entre la vida y la muerte.

Hasta cuando vamos a tener que vivir en constante zozobra ante el crimen organizado que ya no tiene ningún miramiento para-por ejemplo- protagonizar una balacera en pleno centro de la ciudad como lo hizo el 24 de diciembre a pocas horas de la Nochebuena, poniendo en riesgo a decenas de personas que a esa hora transitaban tranquilamente y que tuvieron que correr para ponerse a buen recaudo.

El desprecio que muestran por la vida los delincuentes organizados no tiene límites, por lo que es momento que la nueva autoridad policial redoble esfuerzos y que los operadores de justicia se muestren implacables a la hora de que son llevados a los tribunales.

De igual forma, se tiene que ser implacable con quienes cogen el volante en estado de ebriedad.

Karina Miranda

Karina Miranda