El alcalde provincial de Piura Juan José Díaz Dios está dispuesto a como dé lugar erradicar el comercio ambulatorio de los alrededores del Complejo de Mercados; sin embargo, muchos han tomando como una medida desesperada la propuesta del área de Fiscalización de pretender multar con el 50% de una Unidad Impositiva Tributaria (UIT), equivalente a S/2.150 a aquellos que compren a los informales.

¿Acaso la gestión municipal no cuenta con otras estrategias para hacerle frente al comercio informal a un año de haber asumido la gestión edilicia? ¿Dónde quedó la medida disuasiva del rochabús, donde se ha efectuado una inversión?.

Esperemos que esta gestión no siga improvisando y simplemente tome al toro por las astas y haga valer el principio de autoridad. No se puede permitir que los informales se sigan apoderando de las calles, incluso agrediendo al personal municipal, bajo la premisa que quiere un lugar para vender.

La informalidad no puede seguir desafiante e invadiendo las calles más cuando han tenido la oportunidad de reubicarse en puestos de algunos mercados ofrecidos por la comuna provincial.

Simplemente el informal quiere seguir apostado en la vía pública porque no le gusta pagar impuestos, quiere lo fácil, y lo más inaudito es que alegan que tienen más de 20 años en las calles y que los dejen trabajar. Mientras el tanto, el comercio formal tiene que seguir pagando sus tributos y soportando la competencia desleal de los ambulantes por culpa de un gobierno local que no tiene las agallas para imponer el orden.

Karina Miranda

Karina Miranda