El año se inició movido con serias consecuencias para más de cien personas en distintas zonas de Veintiséis de Octubre.

Y es que, pasada la tormenta todo nos indica que no aprendemos y sobre todo no corregimos errores que muchas veces cuestan hasta la vida.

Todos los años, sufrimos el mismo caos, no solo son accidentes y asesinatos, sino también incendios y estos últimos siempre se presentan con más frecuencia los primeros días de cada año, tenemos entonces un serio problema que solucionar, pues lamentablemente estos incendios son causados indirectamente por la misma mano del hombre, no son accidentes inevitables.

Los incendios ocurridos entre el sábado y domingo han sido causados por cortocircuitos, los cuales son provocados por estas peligrosas conexiones clandestinas que los moradores se oponen a retirar, pues la mayoría de zonas afectadas por el voraz fuego están rodeadas y cercadas de cables colocados incluso bajo tierra y expuestos al agua o a cualquier chispa, que podría ocasionar la muerte de una persona que sin saber pisa alguno de estos cables cargados de energía.

Es momento, de que Enosa, en coordinación con la Municipalidad, Policía y Fiscalía inicien una acción coordinada, pero con mucha más severidad de la que nos tienen acostumbrados.

Es cierto los moradores de estos asentamientos son personas que desean contar con sus servicios básicos; sin embargo son posesiones informales, y no es justificación para exponerse ellos mismos y a los vecinos, a que en cualquier oportunidad un incendio los deje en la calle -como ya ha sucedido- o les quite la vida.

Karina Miranda

Karina Miranda