Si hubieran otros caballeros como Juan Zuloeta Gómez, tal vez las cifras por feminicidio o maltrato físico y sicológico a las mujeres en el Perú no serían tan altas. Este joven limeño de apenas 25 años, le salvó la vida a una mujer que iba a correr la misma suerte que Eyvi Agreda en el 2018, cuando murió debido a las fuertes quemaduras que le ocasionó Carlos Hualpa, el acosador que le prendió fuego dentro de un autobús.

En esta oportunidad, Juan Zuloeta no dejó que el destino de otra mujer sea morir quemada. Él, con su corta estatura, mucho menor que la del agresor de mujeres, lo agarró a puñetazos y evitó que le prenda fuego a su pareja. Quien lo ve, no imaginaría que Juan Zuloeta es un férreo defensor de las mujeres, un chico que se dedica a cuidar autos y de quien cualquiera desconfiaría, tal vez por su apariencia poco aseada, ha sido calificado sin embargo, como un héroe, pues le salvó la vida a una mujer a costa de su propia integridad.

“No me gusta que maltraten a las mujeres”, fue lo que dijo, cuando le preguntaron qué lo motivó a ayudar a la víctima. Lamentablemente, y si bien el sujeto fue recapturado, luego que una mala fiscal lo dejara en libertad, la víctima no ha presentado cargos.

Independientemente, del nuevo caso de intento de feminicidio y las cifras que siguen incrementándose, es grato saber que aún existen personas, como este joven, dispuestos a defender la vida. Pues si vemos las imágenes, el hecho se registró en un lugar público, donde además otros varones, muy cómodos, adoptaron una posición pasiva, colocándose en un costado de la escena solo para ver qué sucede o grabar el hecho. Finalmente, cómplices de la violencia.

Karina Miranda

Karina Miranda