Julio Guzmán no puede retroceder el tiempo y menos borrar las imágenes de aquel incidente del 2018, donde sale huyendo de un incendio, dejando a su acompañante sola dentro de un departamento.

Nunca pensó que ese vídeo, fuera el detonante para que ahora la llama del idilio político entre su electorado y su partido morado comience a apagarse.

El incidente, donde se pone en tela de juicio la f idelidad a su esposa y su valentía, así como su comportamiento poco valiente y solidario, ha generado un torrente de críticas en las redes sociales, y los más satíricos y sarcásticos políticos, dirigentes y voces representativas de las redes sociales han tenido la inspiración de lanzar uno que otro meme que coloca a Julio Guzmán en una posición ridícula y vergonzosa.

A pesar que ha hecho sus descargos, no cabe duda que este traspié ha generado un escándalo en torno a un partido que se perfilaba como uno de los favoritos para acaparar curules en las elecciones del domingo 26; y para el mismo Guzmán quien aspira a ser presidente en el 2021.

Las reacciones han sido diversas; sin embargo para la mayoría de especialistas, el incidente ha salido ya del entorno privado y es de interés público, puesto que tanto un artista como un personaje político expone su vida públicamente y por lo tanto él mismo renuncia a su intimidad.

Otros, señalan que el tema de la infidelidad tal vez podría dejarse de lado, pero lo que es cuestionable es la reacción de dejar a una mujer desprotegida dentro del ambiente que se estaba incendiando, por lo cual le han llovido insultos como el de “cobarde”.

O ¿cómo reaccionaría ante una crisis política si él fuera el presidente: también huyendo?

Lo cierto es que este desliz de Guzmán, deja en mucha mejor posición a otros partidos que pugnan por votos para sus candidatos.

Nadie sabe para quién trabaja.

Karina Miranda

Karina Miranda